LA TROUPE FLAMENCA DE EXTREMADURA

Zambombá

ZAMBOMBÁ: Proceso de creación flamenca. Composición de un espectáculo flamenco que consta de un actos de 01:45 – 02:00 horas aproximadamente, titulado “Zambomba Extremeña” el cual consta de las tres artes más representativas del flamenco, el cante, el toque y el baile. Dicho espectáculo está fundamentado en el cante de villancicos populares que han sido aflamencados por los artistas a través de los años, incluyendo algunos de corte extremeño. Cada artista intervendrá con 2 villancicos en solitario, acompañados de coros, palmas, percusiones y utensilios caseros tradicionales utilizados desde hace años, en el cante de los villancicos. El espectáculo está integrado por un total de 12 artistas.

La Zambombá como canto popular, gozó de su máximo esplendor durante los siglos XVI y XVII, sobre todo cuando la Iglesia Católica lo convirtió en música religiosa con el fin de atraer más fieles. Quizá por eso, todavía existe la creencia de que el villancico es un canto religioso.
Finalmente, hacia últimos del siglo XIX, aparece el villancico flamenco, que es una variedad de cante con múltiples influjos y características. En muchos casos, estos villancicos son los tradicionales, pero revestidos con el ropaje de la música flamenca. El villancico forma junto a la saeta o los campanilleros un grupo de modalidades del flamenco centradas en la manifestación religiosa. “La Pompi”, La Niña de los Peines, Pepe Pinto, Manuel Vallejo, Antonio Mairena, Canalejas de Puerto Real, Niño de la Rosafina, La Argentinita, Manolo Vargas, Pericón de Cádiz, La Perla de Cádiz, Niña de la Puebla, La Paquera de Jerez, El Gallina, Manuel Mairena, Manuel Soto “Sordera”, Romerito de Jerez, María Vargas, Fosforito, Juan Varea, Manuel Agujetas, José Menese, Camarón de la Isla o José Mercé, han sido cantaores que los han cultivado con éxito.
Pero siguiendo los inicios del villancico flamenco, por las primeras grabaciones dos artistas son fundamentales en este estilo El Niño Gloria, al que debemos su origen y Manuel Torres que fue el creador de los Campanilleros.
El origen de las zambombas proviene fundamentalmente de la flamenquísima tierra de Jerez de la Frontera donde se cantaban desde antaño en estas fiestas en el intimismo de las casas, dentro del ámbito de lo privado o en los barrios más flamencos del que salieron posteriormente para convertirse en espectáculos.